Vincench vs Vincench: A Dissident Dialogue from Cuba

ArtSpace/Virginia Miller Galleries of Coral Gables, which has introduced historically significant artists and art movements to this region and the nation since 1974, made art history again on Friday, Nov. 4th with the first solo exhibition in the United States of Cuban artist José Angel Vincench.

The Havana-based artist, who has held one-person exhibitions in Canada, Ecuador, the Republic of Cameroon, Switzerland, and leading galleries in Cuba, along with participating in five dozen group shows in leading galleries in North and South America and Europe, will exhibit more than 150 new paintings and wall-mounted installations of canvas and paper “shopping bags” shaped into letters from his two new series, Dissident and Exile.

Fourteen of the four-foot Dissident paintings, each in a different language, will be in “Vincench vs Vincench: A Dissident Dialogue from Cuba.” Vincench superimposes a stencil of the definition of dissent in each language over an abstract painting, obscuring parts of the words with a white overlay that allows a faint suggestion of the original painting to be seen.

In her El Nuevo Herald review on Sept. 4th curator and art critic Janet Batet noted that “With a highly rigorous conceptual proposal, Vincench bases his work in art history-specifically the Cuban tradition of abstract art-deconstructing the Cuban reality and encouraging a critical reading. Relying, as central subject, in the social and religious entity that embodies the Cuban, the artist undertakes research areas, typical of sociology, integrating popular beliefs, personal life experiences and current sociopolitical events of recent history of the island.”

In this instance, the artist is targeting the sociopolitical phenomena of dissent. “In Cuba, a dissident is the very worst thing you can be,” Vincench explains. “No one wants to be associated with a dissident. Because I am an artist, an intellectual, I see things differently. I want to show people that dissidence is just another way of looking at something.”

His other way of looking at something turns out to be spectacular, according to gallery owner-director Virginia Miller. “Although these are paintings of words, Vincench’s extraordinary technique transforms them into gorgeous semi-abstractions,” she said.

Rounding out the “Exile” portion of the show are smaller canvases with partially obliterated definitions of dissent and exile, along with five paintings of brick “houses” whose exterior walls can be grouped together to spell out the letters E X I L E. A companion work, planned for the Havana Biennial, is a series of small white houses mounted on trailers. A preview of that project will be displayed on a gallery laptop.

Another element in the exhibition is a one-meter tall Christmas tree created by Vincench in conjunction with the annual “Festival of the Trees” being held at the Coral Gables Museum to benefit the interior architecture department of Florida International University. Vincench’s “Reconciliation” tree is crafted of deeply incised cedar slats, each bearing a part of the definition of reconciliation in Spanish on one side and English on the other, elaborating on his themes of dissidence and exile.

Born in Holguin, Cuba, in 1973, Vincench attended the school of plastic arts and high school there before being accepted at the Instituto Superior de Arte in Havana. He began exhibiting at the Holguin Center of Art in 1992.

Works by Vincench are included in such collections as the Museo Nacional de Bellas Artes in Havana and have been exhibited in major art fairs and at the Barbican Centre in London.

Greater Miami’s longest-established contemporary fine art gallery, ArtSpace/Virginia Miller Galleries is located in downtown Coral Gables at 169 Madeira Avenue. Gallery hours are 11 a.m. to 6 p.m. Monday through Friday and by appointment on Saturday. For more information, call 305-444-4493.

Abstracciones suspendidas: Michelle Concepción

Over and over7, 60 x 40 in, acrylic on canvas, 2007

ARTES Y LETRAS
Por JANET BATET
Especial/El Nuevo Herald

Silencio, sosiego, deleite. Si hay un sesgo para la meditación y un reconciliador viaje interior, tan necesario y siempre relegado por las premuras de la vida cotidiana, este privilegiado momento lo pone ahora a nuestro alcance Art Space, Virginia Miller Gallery. Volver: recent paintings es el título de la muestra personal de Michelle Concepción, cuyo sentido por la composición, y el juego con las formas y el color, crean universos de gran poder evocador.

Mucho se ha conjeturado sobre la naturaleza de la obra de Concepción. Algunos parecen descubrir elementos microcelulares; otros, galácticos. Lo cierto es que, independientemente de la micro o macro escala inferida, su pintura, altamente sugerente, ofrece al espectador el camino propicio a la imaginación y el pleno goce de la forma per se.

Los cuadros, la mayoría de gran formato, están casi siempre poblados por formas abstractas, reminiscencias ovoides o suertes de paramecios, rocas o asteroides suspendidos. Otras veces, como en la obra Twist, trazos de movimientos, como estelas de trayectorias que fueron animan el ojo del espectador, presa de la travesía. En este sentido, las obras bien parecieran la impronta de la exposición en una cámara oscura, donde el movimiento del sujeto fotografiado deja una especie de secuela que más tarde le definirá, cuando ya no esté presente.

Michelle Concepción introduce, de esta manera, una nueva dimensión de la que poco se ha hablado en su obra: el tiempo. Sus cuadros, impregnados de la noción de movimiento, insinúan formas que navegan, sin prisa, en consonancia absoluta. Esta idea de tiempo es reforzada con un recurso sinestésico: la sensación espacial, tridimensional, donde el fondo dominantemente negro y la superposición de formas logran la efectiva sensación de profundidad y el medio propicio para la danza de forma y color a la que asistimos. El hecho de que Michelle haya dado el título de Volver a la muestra emplaza también nuevos niveles de lectura asociados una vez más a la dimensión temporal, donde microcosmos y macrocosmos se imbrican en un sugerente discursar.

Si en su etapa precedente todavía la artista estaba más apegada al dibujo, al trazo de realidad, a la representación, ahora Michelle Concepción nos ofrece una obra mucho más depurada, con un estilo más personal alcanzando, a mi juicio, su madurez como artista. Atendiendo al color, dos tipos de obras saltan a la vista, una monocroma, donde el gusto por la paleta de grises es una constante, y otra donde la explosión de colores radiantes se impone. Limas, aquas, bermellones, naranjas encendidos coexisten, se superponen y fusionan a ratos a través de transparencias que sugieren, a veces, el elemento acuoso como medio dominante; otras, las formas parecen suspendidas, como flotando en el éter.

El proceso de producción de la obra es tan estético que parece en sí mismo un performance. En la presente muestra, un video expuesto al público, registra a la artista en plena faena creativa: movimientos sinuosos, de amplias curvas, cadenciosa danza entre la artista y el lienzo que garantizan el nacimiento del grácil universo que conforma la obra de Michelle Concepción.

La artista ha apuntado lo complejo del proceso creativo de sus cuadros que puede llegar a tomar varios meses, y hasta un año. Dispuesto el cuadro sobre el piso, múltiples son las capas de pintura que, como estratos o sedimentos que el tiempo va dejando, la artista imprime al lienzo. Tanto es magnificado ese tiempo, que puede hablarse por momentos de un tiempo suspendido, y es justo en esos momentos más logrados que alcanzamos la comunión más completa con la forma pura, desprovista de cualquier referencia cotidiana, ese momento mágico en el que somos nosotros y sólo nosotros frente al acto estético más puro.

Sin duda, el carácter evocador es el leitmotiv de la obra de Michelle Concepción donde, a partir del elemento mínimo –textura, color y luz–, la artista logra hacer sentir en el espectador las más disímiles sensaciones, todas válidas.

Conocida en el circuito europeo, principalmente en Alemania y España, donde ha presentado varias muestras individuales, la artista realiza, con Volver: Recent Paintings, su primera exposición individual en suelo americano, aún cuando su obra nos sea ya familiar a través de varias muestras colectivas a nivel nacional.•

Volver: Recent Paintings‘ de Michelle Concepción. Hasta el 26 de septiembre. ArtSpace/Virginia Miller Galleries, 169 Madeira Avenue, Coral Gables, (305) 444-4493).