Humberto Castro

por Irina Leyva
ArtNexus No. 64 – Dic 2006

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Una retrospectiva de la obra de los últimos quince años del pintor cubano Humberto Castro se inauguró en la Galería Virginia Miller de Coral Gables. Titulada “Humberto Castro: pinturas y dibujos, 1990-2006”, la muestra consistió en diecisiete obras; de ellas, catorce pinturas y tres dibujos.

En esta exposición pueden delimitarse estilísticamente tres períodos: uno que comprende las obras de 1990, uno segundo de 1993 a 1994, y el tercero, a partir de 1995. Las obras de 1990 cubren el proceso de transición entre la década de los ochenta; y las que vendrían después, a partir de 1993. Las figuras todavía tienen puntos de contacto con el estilo bad painting por el que era conocido Humberto Castro en los ochenta, mantiene el colorido brillante pero a la vez empezamos a ver la distribución espacial que caracterizaría su obra en el futuro. De esta transición hay dos obras en la retrospectiva, El pez de hierro y La casa de virgo.

Entre 1993 y 1994, las obras que produce resaltan por su lirismo. Durante este tiempo hace obras en las que exploraba el filosófico tema del minotauro en su laberinto. Cuerpos contorsionados mostraban de cierta manera las inquietudes internas del artista, sus preocupaciones existenciales devenidas de su condición de exiliado, ya que por estos años estaba viviendo en París. En la muestra se presentaron dos piezas en tela de esta etapa, ambas de 1994, tituladas La espiral eterna y Viaje imaginario. Estas obras son de gran formato y con una paleta de colores reducida con respecto a sus obras anteriores. Se caracterizan por una combinación de rojo/carmelita con ocre, dando como resultado un contraste dramático.

Los tres dibujos de la exposición son de este período, dos de 1993 y uno del 1994. Ejecutados en tinta, las figuras están solucionadas a partir de una combinación de sombras y contornos, dando la sensación de estar flotando. El tema de los dibujos continúa siendo el del minotauro, temática que exploró extensivamente en la serie producida entre estos dos años.

A partir de 1995 comienzan a advertirse cambios estructurales y en su paleta. Se simplifican las líneas para dar paso a un nuevo uso de colores más puros y fuertes, probablemente una consecuencia de su retorno al trópico, ya que, en 1999, Humberto Castro se muda permanentemente de París a Miami. Estos cambios son más visibles en las piezas del año 2000, en las que los fondos son de colores más planos y las figuras comienzan a aparecer más aisladas, reflejando un período de introspección. Continúa con sus exploraciones del cuerpo humano y sus indagaciones filosóficas, haciéndose más latente el tema del exilio, iconográficamente más visible a través de símbolos bien concretos. Entre estos símbolos se destacan botes, la presencia del mar y mapas de Cuba. Entre las obras que resumen este estado de ánimo pueden mencionarse dos específicamente: Sueño transcurriendo, de 1995, en la que plasma una figura en posición fetal en un bote, en un viaje onírico a sus orígenes; y La lección de anatomía, de 2000, en la que se delimita el mapa de Cuba en una silueta con una máscara.

De las obras en las que trata las consecuencias del exilio podríamos citar dos en específico. Una de ellas es Comme des poissons, de 1998, en la que aparecen dos figuras, criaturas híbridas mitad humanas, mitad pez, y viceversa; en el medio de ambas, un péndulo. Humberto Castro habla de la evolución de cada uno, de las respuestas ante diferentes aspectos de la nueva vida a la que nos enfrentamos una vez que emigramos. Las caras son desdibujadas, carentes de una identidad, una alusión al proceso de transformación por el que pasa cada uno en su nueva vida. Otra obra que toca esta temática es Traversee, de 2000, en la que aparece una figura humana con un caracol a cuestas, hablando de la perpetua movilidad y la inestabilidad del exiliado.

En sentido general, la muestra fue cuidadosamente preparada teniendo en cuenta una selección balanceada de las obras del artista. Puede apreciarse una característica que unifica toda la obra de Humberto Castro, independientemente del estilo y período de creación, y es el carácter autobiográfico de la misma, manteniendo como tema central al ser humano y sus emociones. Esta retrospectiva marca el final de una etapa creativa en su carrera y el comienzo de una nueva.

Revista en 'El Nuevo Herald' de 'artistas emergentes de China'

Artes y Letras
Publicado el domingo 11 de mayo del 2008

By Adriana Herrera
Especial/El Nuevo Herald

La exhibición “Nueve artistas emergentes de China,” en Virginia Miller Gallery, se inscribe dentro de ese despertar del dragón que es la vanguardia artística china y la creación de un fenómeno de mercado que supera el furor que en los ochenta provocó el arte ruso. A partir de un momento preciso, señalado por la historiadora Karen Smith—la masacre de Tiananmen de 1989—se desató el ansia de traspasar las fronteras geográficas, polí ticas y estéticas después del largo perí odo de represión que supuso el cierre de las facultades de arte y de las universidades durante la Revolución Cultural. Más allá de si el grupo de artistas exhibidos repite o no el fenómeno de esos artistas anónimos, hoy célebres y millonarios como Zhang Xiaogang, o Yang Fudon, sus obras son reveladoras.

Liao Zhenwu retrata la vida en la población de Sichuan, donde no es posible movilizarse en bicicleta, y el ritmo frenético produce un nuevo tipo de centauros: los hombres encaramados sobre motocicletas. Sus pinturas captan, con trazos expresionistas casi abstractos, un drama humano descrito en la imagen de multitudes amorfas, confundidas entre cielos grises y gruesas pinceladas de tonos sombrí os.

La teatralidad es un rasgo interesante que se aprecia también en la pintura de Liang Haopeng, Stolen Bicycle. Cinco hombres miran de frente, agrupados en torno a una bicicleta, algunos con los puños alzados, el torso desnudo, en actitud de protesta o defensa. Los rasgos son casi naturalistas, pero en vez de la descripción de un lugar de fondo, impera la gestualidad del grupo humano en torno a un solo objeto: la bicicleta robada, que remite a una infinidad de posibles narrativas vinculadas al combate de la supervivencia.

En las pinturas de Zhu Yan, hay una violenta ironí a polí tica que recurre al movimiento del cartoon japonés que se expandió en los años 80. La repetición de la misma figura humana en una pintura humorí stica como I Love Tiananmen Square, donde un coro masculino se presenta en la escena de un teatro que es el palacio imperial conocido como ”La ciudad prohibida”, alude al grito contra la uniformidad que se acalló en la masacre. El dramatismo está contenido y eso aumenta su eficacia.

En los retratos casi hiperrealistas de Wang Limin, quien tuvo un show individual en Pickled Art Centre en Beijing, la primera impresión es la de estar frente a bellos modelos femeninas. Pero sus trajes son los uniformes del perí odo de la Revolución Cultural y las orquí­deas o las flores—pintadas de forma borrosa—en el trasfondo o prendidas como una medalla en el pecho, que usualmente representan en la cultura la felicidad de la primavera, se convierten en imágenes paradójicas, tal vez metáforas de esa terrible felicidad instaurada como consigna por un partido político.

Las representaciones de la mujer también reflejan una tensión entre opresión y mecanismos de liberación. En la poderosa pintura de Cui Jin se ve una mujer cubierta por un velo rojo pero con la boca indiscretamente abierta. Aunque el cuerpo está completamente vendado tiene los pies desnudos y libres de atadura. Como se sabe en la cultura ancestral china a las mujeres nobles se les vendaban los pies para que no crecieran y no pudiera caminar por sí  solas.

Li Jia pinta otro tipo de paradoja: la glamorosa mujer vestida de un rojo seductor con las piernas cruzadas, y los pequeños pies calzados de zapatos rojos, está vinculada a una espinosa flor roja por un hilo que termina en gotas de sangre que brotan de la palma de la mano o de sus rodillas.

Las ataduras a una cuerda que convierten las figuras en marionetas están presentes en la obra de Liu Qi Ming, donde las figuras humanas penden en un horizonte gris y desolado. También es gris el trasfondo de los retratos de lánguidos personajes de He Zubin que comunican intensas cargas emocionales. Serí a fascinante analizar los valores otorgados al gris y al rojo en esta serie de pinturas.

La obra de Liao Yibai, la única escultura del grupo, marca un punto aparte tanto por su historia como por su proyecto estético. Nacido en una fábrica de ingenierí a quí mica militar donde trabajaban sus padres, estaba en la escuela cuando ésta estalló con ellos adentro. Sus esculturas en acero tienen el nombre de su perro San San y constituyen una imagen que no sólo alude al estallido del mundo grabado en la memoria de su infancia, sino al espejo de la vulnerabilidad del planeta. De hecho él instala su personaje—con alas flamí geras, una cabeza que asemeja el globo terráqueo, y una figura pequeña—en lugares públicos que se reflejan en el cuerpo de San San, convertido en una especie de ángel que funde las imágenes beatí ficas de la iconografí a budista con alusiones a mundos que estallan. Liang Haopeng y Liu Qi Ming, son otros de los artistas de esta exhibición que trae a Miami el arte emergente de una China en transformación.

‘Nueve artistas emergentes de China’, en Virginia Miller Gallery. Hasta el 2 de junio.1 69 Madeira Ave., Coral Gables. (305) 444-4493.

Hot and Sour

By Carlos Suarez De Jesus
Published on April 16, 2008 at 11:09am
Miami New Times

The Mind of the Rose #2: You'd cry, too, if you were sitting on thorns.

The Mind of the Rose #2: You'd cry, too, if you were sitting on thorns.

China’s booming art parade makes a second stop in Coral Gables.

With a market that’s giving off more heat than Beijing‘s Tibetan crackdown, Sotheby’s Hong Kong auction of contemporary Chinese art shattered expectations last Wednesday. A wild bidding spree sent sales soaring above $18 million.

Zhan Xiagang, whose canvases commanded under $50,000 just a few years ago, set a record at the sale for highest price ever paid for a work by a contemporary Chinese artist, topping a whopping $6 million for a 1995 painting.

The lesson is not lost on Coral Gables dealer Virginia Miller, who has organized back-to-back Chinese shows at her space since November.

Under the Radar: Nine Chinese Artists Interpret the Figure,” at ArtSpace/Virginia Miller Galleries, marks the U.S. debut for eight of the participants. Most are at the beginning of their careers, with scant exhibition histories. The artists include Liang Haopeng, Li Jia, Wang Limin, Liu Qi Ming, Zhu Yan, Liao Yibai, Liao Zhenwu, and He Zubin.

Most of the 22 works are oil on canvas in the $2,200 to $45,000 range. Astonishingly, Miller’s local and international clientele have already snagged more than half the pieces on display.

Liao Yibai, the sole sculptor in the show, was born and raised in a top-secret chemical engineering plant that made missile propellants during the Cold War. His parents worked there. The family’s address was Mailbox 5.

As a child, Yibai rarely left the factory grounds and often heard explosions while attending school. Teachers would comfort students by telling them they could grow up to become employees of the plant if they behaved.

Yibai creates intriguing stainless-steel sculptures bursting with mercurial appeal.

Calm Thinking depicts a globe-headed angel sitting in the lotus position with his hands clasped in prayer. His crown bristles with quicksilver raindrops that look like tadpoles or sperm. The stylized figure represents the Buddhist water festival, where people splash each other with water to offer blessings for the new year.

In another of his works, Shooting Star, Yibai burnishes the angel’s dome to a mirror sheen that reflects the spectator’s features. He cordons off the figure’s feet with hammers, sickles, axes, wrenches, and other industrial tools hinting at the dismal conditions of his youth.

In fact many of the works exude an undeniable political veneer.

Li Jia’s The Mind of the Rose #2 depicts a lollipop-headed dumpling clad in a skimpy red dress while swinging on a single red rose. The girl crosses her legs tightly to protect against prying thorns. Fat tears roll down her cheeks as her crush on socialism hits a dead end.

Across from it, Wang Limin adopts a less coy approach to his subjects in door-size portraits of fetching young women. He drapes them in Mao Zedong-style tunics bedecked with a huge red chrysanthemum bud.

Praise Series # 19 is reminiscent of the socialist realist style of the Cultural Revolution’s cult of personality era. Limin exaggerates the woman’s skin tones by rendering her in a jaundiced yellow and cloaking her in drab olive green.

Ciu Jin delivers a welcome emollient with Wait Behind and Wait Far, perhaps the most cryptic image in the show. In it, a woman appears cocooned in plastic wrap, her face obliterated by a red cowl. Scarlet lace gloves snake up to her elbows as she floats against a luminescent pearl background. Oddly, in a society where women long suffered from foot binding, the anonymous figure’s tootsies are the only part of her body that remains free.

China’s 12 Girls Band sweetens the air with the ancient sounds of zithers, dulcimers, and gourd flutes piped in through the gallery’s speakers.

But disturbing the harmony is Liao Zhenwu’s Times Tag #16, a sweeping portrayal of the drowning roar of traffic and choking smell of exhaust fumes. Devouring an entire wall, the 27-foot-wide oil-on-canvas triptych depicts an atmospheric vision of life in Szechuan, the gritty, mountainous region from which the artist hails.

Dozens of workers, peasants, and students appear on motorcycles in the densely textured monochrome work, rendered in bleached bone, tarry black, and ochre emulsions. A sooty gray sky conveys the city’s pollution problem.

Another piece dealing with China’s transportation problems is Liang Haopeng’s Stolen Bicycle Person, brimming with a gutter-swept vitality all its own.

The large oil on canvas captures a group of five goons caught in the act of cannibalizing a bike for spare parts. Strange, mournful flickers of light and shadow pepper the piece, while limpid blue and crusty sallow hues mar the men’s features. The cops have surprised the hoodlums, and they lash out with clenched fists, clawed fingers, and feral howls. Haopeng also rims the men in a red outline, heightening the menace of the scene.

Zhu Yan knocks the starch out of the Chinese Communist Party in his riotous I Love Tiananmen Square, displayed near the gallery’s entrance. A pack of identical bobble-head party poobahs casts dour glances at the spectator while another one of the dolts clutches a tulip bouquet. Behind them the Bamboo Curtain opens onto the Forbidden City, where a picture of Mao graces an imposing wall. Fighter jets streak across the distant sky. There is nothing subtle about Yan’s stab at the constipated mumbledicks controlling the regime.

Even though none of these artists are household names back home, let alone here, Miller would argue that until recently, neither was China’s freshly minted $6-million man, Xiagang.

Revista de 'Chinese Neo-pop' en 'ArtPremium' trata más de 38 años de dedicación

ArtSpace at ArtPremiumArtSpace/Virginia Miller Galleries: Arte excitante, novedoso e inteligente
Por Isabel Batteria

Posted by ArtPremium January 2008, Vol 4, Num 21.

Virginia Miller es fiel defensora de la responsabilidad que tiene un tratante de arte contemporáneo de ayudar al público a ver el arte, sentirlo y no dejarse intimidar por sus nuevas formas.  El espíritu de la Galerí­a, que exige la integridad y la técnica que le dan valor a una obra, es lo que la define. Afí­n con esa tradición, ArtSpace/Virginia Miller Galleries vuelve a dejar una huella en la comunidad artí­stica del sur de Florida al presentar “Six 21st Century Chinese Neo-Pop Artists“, la primera exhibición en la región de este movimiento artí­stico pionero, desde el 2 de noviembre hasta febrero de 2008.

Actualmente, el arte contemporáneo chino se considera una de las categor­ías más codiciadas por los coleccionistas de arte alrededor del mundo. Según Miller, los trabajos de los artistas neo-pop chinos proveen un atisbo del proceso de digerir las influencias occidentales que experimentan los artistas de China y que precipitan otros cambios en la sociedad de esa nación.

Los seis exponentes incluyen a Lu Peng y Liu Yan, ambos con decenas de exhibiciones internacionales en su cartera. Su trabajo tiende a contrastar sujetos tradicionales con estrellas de rock e í­conos mediáticos. Xiong Lijun y Kang Can están influenciados fuertemente por el manga y la animación. El arte de Yang Na expone su preocupación sobre el materialismo que emerge hoy en China, gracias a las influencias occidentales. Las yuxtaposiciones de Li Bo también dan fe de las grandes diferencias entre la cultura china y la occidental, con énfasis en la importancia del Internet, con el cual pueden florecer relaciones tan fortuitas como las imágenes de sus obras.

Miller afirma que esta exhibición será un importante precedente que podremos consultar en el futuro para apreciar la inserción y la posición del neo-pop chino en la evolución de la historia del arte internacional.

Liu Yan, The Man's World, Ink, Mixed Media on Chinese Book Paper Mounted on SilkEl arte es novedoso; la calidad es de siempre”.
Esa es la costumbre de Virginia Miller: destacar los movimientos y artistas contemporáneos más revolucionarios y noveles, de visiones personales y técnica únicas, y darles luz en la comunidad art­ística de Florida y del mundo.

Por más de 35 años, Miller ha sido una de las más importantes tratantes de arte moderno. Ha llevado a una docena de espacios, incluyendo las múltiples galerías que ha tenido a través del tiempo, una gran gama de artistas modernos noveles y reconocidísimos, y sus esfuerzos se consideran hitos históricos en las artes en Florida. Las primeras exhibiciones que curó Miller constituyen las primeras fusiones del arte y los negocios para fines caritativos.

Miller ha propiciado exhibiciones de inmensa importancia artística e histórica: las esculturas y pinturas de Karel Appel, las pinturas de sacerdotes y monjas sexuados de Fernando Luis, el arte contemporáneo ruso en la época en que lo soviético era enemigo de lo estadounidense, la primera retrospectiva de Alice Neel en Florida, la primera exhibicián en la región de la historia de la fotografí­a (incluyendo obras del inventor del negativo, William Henry Fox Talbot, y la primera fotógrafa, Anna Atkins), dos importantes retrospectivas de Richard Pousette-Dart, la primera exhibición y venta en Florida de arte aborigen australiano, la primera exhibición en los Estados Unidos del artista dominicano Ramón Oviedo…

¿Cómo fue su inicio en el mundo del arte hace 35 años?
Mientras estudiaba psicologí­a con una concentración menor en arte, en la Universidad de Miami, entablé amistad con varios artistas que se quejaban de que las pocas galerías locales a finales de los años 60 y principios de los 70 parecí­an interesarse más en exhibir artistas reconocidos nacionalmente y habí­a pocos foros para ellos. Yo había trabajado en un banco, una agencia publicitaria y un bufete de abogados, y, por mi trasfondo en los negocios, pensé que podí­a ayudarlos, a la vez que ganaba algo de dinero para sufragar mis gastos universitarios, organizando exhibiciones en los bancos y para recaudar dinero para organizaciones caritativas. La primera fue en el First National Bank de South Miami en 1969.

Luego, tuve la maravillosa experiencia de pasar mi último semestre de universidad viajando por el mundo en un programa llamado World Campus Afloat. En ese viaje, encontré al arte internacional tan intrigante que, al volver a Miami, decidí­ abrir una galería y continuar estudiando arte en vez de terminar la carrera en psicología, aunque mis estudios en ese campo me han servido mucho en el mundo del arte.

Yang Na, A Cup of Yang Na, 39 x 31 1/2 inches, 2007, Acrylic on canvas¿Por qué eligió a Karel Appel y a Richard Poussette-Dart? Son dos grandes artistas de estilos opuestos. ¿Cuál es su l­ínea de expresión?
Las exhibiciones de Karel Appel y Richard Pousette-Dart son sólo dos de las más de 300 que he curado a través de los 34 años de la historia de mi galerí­a.

Siempre he tratado de introducir a la comunidad nuevos artistas, formas de arte y visiones excitantes. Siento que exhibir artistas significantes históricamente que nunca han expuesto en esta área, o que no lo han hecho por muchos años, ha sido no sólo algo que aporta a la reputación de mi galería, sino que me ha permitido conocer y trabajar con muchos artistas importantes y fascinantes y contribuir a sus carreras. Al exhibir a artistas como Alice Neel, pude introducir a esta comunidad a una de las retratistas más importantes del siglo XX.

Mi meta desde el principio ha sido exhibir a los artistas más destacados que puedo encontrar, independiente de la moda en el mercado. Constantemente, busco artistas que provoquen un “Wow!”: una declaración única y muy personal que aporte a la historia del arte, ejecutada de forma profesional en un medio perdurable. Quiero que mis clientes disfruten su arte por el resto de sus vidas y que puedan legárselo a un museo o a sus hijos o nietos. También busco una cualidad espiritual, más allá de los medios o del sujeto, que me hable y me emocione. El arte que muestro es ecléctico, pero con la calidad como denominador común.

La exhibición de los maestros latinoamericanos y de arte aborigen fue un acercamiento interesante. ¿Busca usted educar a su público respecto a la forma en que deben percibir y entender las diferentes culturas?
Sí­, disfruto aprendiendo sobre otras culturas e introduciendo su arte en mi comunidad. En los 70 y 80, mostré arte y artefactos africanos, precolombinos y nativo americanos. La exhibición aborigen australiana de los 90 fue otra en la serie de exhibiciones que me permitió trabajar con una cultura que nunca se había mostrado aquí. Siempre busco cosas que estimulen mi curiosidad e intelecto.

Aunque abrí mi galerí­a para los artistas regionales y de Florida, empecé a mostrar arte latinoamericano a mediados de los 70. Me impresionó la variedad y calidad de mucho del arte que vi, mayormente de artistas desconocidos aquí­, así que empecé a mostrar sus trabajos y lo he seguido haciendo hasta ahora.

En los 70 y 80, aquí, y más en el resto del mundo, habí­a relativamente poco interés o conocimiento sobre arte latinoamericano. La mayorí­a de los críticos tení­an un conocimiento muy somero del arte y la historia latinoamericanos. Pensé entonces, y aun lo pienso hoy, que estaba entre las artes más fuertes, pero menospreciadas, del mercado.

Otra de mis metas ha sido presentar el arte en una forma bien integrada, considerando la composición y el tema de la instalación. Se parece mucho a cómo un artista confronta un lienzo en blanco, cuando comienzo con las paredes en blanco de mi galerí­a y convierto las obras de arte divergentes en una cohesión que las realza a cada una por su contexto. Esto significa una gran diferencia en la experiencia visual y contribuye a su componente educativo.

Desde el principio, me he asegurado de que cada visitante se sienta bienvenido en mi galer­ía. Saludamos a todo el mundo, y yo o uno de mis empleados le mostrará el lugar y le hablará sobre las obras. Creo que ésta es una parte muy importante del papel educativo de las galerí­as.

Xiong Lijun, Sunny Kiss, 78 x 62 inches, 2003, Oil on Canvas¿Influencian alguna vez los objetivos comerciales al propósito educativo de la galería?
Sí, la naturaleza variada de nuestras exhibiciones tiene el fin de educarme a mí y a cualquiera que las visite. Muestro arte que me excita, que es novedoso e inteligente. Así­, he conservado mi entusiasmo y mi galería ha prosperado por 34 años. Las ventas son necesarias para que los artistas vivan y la galería exista, pero el arte que muestro nunca ha estado determinado por qué venderá, aunque trabajamos fuerte para que se venda. Siempre se elige con base a la calidad y el espí­ritu del arte. Si hubiera mostrado obras de fácil venta, mi galería hubiera sido una institución muy diferente y me hubiera retirado hace años por el aburrimiento.

Además de exhibir y vender las obras de los artistas que representamos y promovemos, somos corredores de arte moderno para clientes que desean revender el arte que han adquirido de nosotros, otras galerías, subastas o herencias. Nuestros servicios incluyen ayuda con cualquier aspecto de la compra, elección, donación, restauración, enmarcado, empaque, envío e instalación del arte. Se trata de un mercado muy global, y enviamos cada vez más alrededor del mundo.

Está exhibiendo artistas de China. ¿Cómo tomó esa decisión y eligió las obras?
Nuestra exhibición de neo pop chino es otra de nuestras primicias históricas en esta región. Me la propuso uno de mis asociados, Pierrette van Cleve, y aproveché la oportunidad. Habí­a tratado de mostrar arte contemporáneo chino hace seis o siete años, pero es difícil conseguir el arte a menos que uno tenga un asociado chino que viva en China y pueda servir de enlace con los artistas y manejar los asuntos locales como empaque y envío.

¿Cuáles son sus proyectos para los próximos cinco años?
Además de algunas exhibiciones temáticas, estamos planificando exhibiciones individuales de los artistas de nuestra galería, incluyendo una para Michelle Concepción de mayo a julio próximos. Ella es una joven artista puertorriqueña que vive en Alemania.

Kang Can, Don't Wake Me Up, 17 x 21 3/4 inches, 2006, Oil on Canvas¿Qué potencial tiene el desarrollo de las artes en Miami, independiente del efecto de Art Basel Miami Beach?
Independientemente de Art basel y sus ferias y eventos, Miami siempre será el enlace internacional al arte latinoamericano y caribeño, lo cual asegura una escena artística diversa y vibrante.

Desde mi posición, los últimos 38 años de la escena artística han sido de cambio constante. Las ferias han creado una publicidad enorme y han atra­ído [a Miami] a coleccionistas nacionales e internacionales, artistas, celebridades, representantes de museos y galerías y otros curiosos al área. Estas ferias, especialmente Art Basel, han impulsado a Miami a la estratosfera del arte mundial.

Miami continuará creciendo y madurando culturalmente por la naturaleza única de nuestra ciudad y la mezcla fascinante de la población diversa, proveniente de todas partes del mundo, que visitan y viven aquí. Encuentro que el criterio de los coleccionistas se está¡ volviendo más sofisticado cada año. Aunque considero que todavía algunas de mis exhibiciones son pioneras, muchas otras galerías ahora están introduciendo arte novedoso, lo cual indica lo mucho que nuestra comunidad ha progresado en las artes visuales en los últimos 38 años.

La meta principal de la galería de Miller, la de suprimir la moda y lo rentable con lo único, lo elocuente y lo perdurable, nos transmite un mensaje muy importante a los artistas, amantes del arte y coleccionistas que podemos aplicar a nuestra visión personal y gustos particulares del arte: hay que creer en el arte que se adquiere. Como dice Miller, el arte no es sólo una inversión financiera, sino una inversión en calidad de vida.

Coral Gables Gazette Names ArtSpace/Virginia Miller Galleries ‘Greatest Gallery Left in Coral Gables’

Coral Gables Gazette honors ArtSpace/Virginia Miller GalleriesArtSpace/Virginia Miller Galleries was recognized as the “Greatest Gallery Left in Coral Gables” in the “2006 Greatest” special section of Coral Gables Gazette. Although art galleries doubtless will continue to leave the city for large warehouse spaces, other galleries open to take their place and Coral Gables remains a center for Latin American and international art. The following article appeared in the Coral Gables Gazette on July, 2006:

Greatest Gallery Left in the Gables; ArtSpace Virginia Miller Galleries

Though a bit off the beaten path in relation to Gables other galleries, Virginia Miller’s internationally acclaimed ArtSpace has been an influential member of the South Florida art scene for 35 years. What began as a favor to a friend led to a successful career as a gallery owner; instead of exhibiting what may be flashes-in-the art pan, Miller believes in the works she shows and encourages clients to purchase art they love. The next time you’re partaking in Gallery Night, make sure to stop by this particular gem.

Matt Lamb To Autograph His Biography, ‘The Art of Success,’ at Opening of ‘Matt Lamb: Paintings 1990-2005′

Matt LambMatt Lamb, whose exuberant creatures and luscious abstractions have been exhibited in the Picasso Museum in Horta de Sant Joan, Spain; at the Centre Miró in Montroig, Spain; and at Westminster Cathedral, London, will be on hand during the opening reception for “Matt Lamb: Paintings 1990-2005,” on Friday, Jan. 6th, from 7-10 p.m. at the gallery. Lamb will autograph copies of his new biography, “Matt Lamb: The Art of Success,” by critic Richard Speer.

Update: The gallery helped launched the new biography, “Matt Lamb: The Art of Sucess,” with an autograph party for its author, critic Richard Speer, at Books & Books in Coral Gables. Surrounded by Lamb’s paintings, Speer showed his fascinated audience the extent of the artist’s hands-on technique: the back of one of Lamb’s canvases, which he  dunks into a matrix of gesso and concrete, clearly showed prints of his hands. For more information click here

‘Matt Lamb: Paintings, 1990-2005′ Reviewed by ‘Art Premium’ Magazine

“Art Premium,” the bimonthly art magazine based in Puerto Rico, featured an article on the gallery’s current mini-retrospective of Matt Lamb’s paintings from 1990 to 2005, along with a summary of events leading to his career as an artist and his recent biography, “Matt Lamb: The Art of Success.”
For more information click here.

'Matt Lamb: Paintings, 1990-2005' Reviewed by 'The Coral Gables Gazette'

The Coral Gables Gazette” splashed a major article across its front local page in full color on the gallery’s exhibition, “Matt Lamb: Paintings, 1990-2005,” and the autograph party for Richard Speer, author of the biography, “Matt Lamb: The Art of Success.” The article appeared on the day of the autograph party at Books & Books, bolstering its standing-room-only crowd.

For more information click here.

Writing in 'Miami New Times,' Carlos Suarez de Jesus Reviews Matt Lamb Exhibition

In Carlos Suarez de Jesus’  review of the gallery’s exhibition of new works by Matt Lamb and the its presentation of the new book, “Matt Lamb : The Art of Success,” in Greater Miami’ leading news weekly, “Miami New Times,” he notes that on “encountering the uninhibitedly zany works of self-taught artist Matt Lamb, one usually walks away feeling as if doused by an invigorating bucket of joy and swept into his vision of a childlike utopia.”
For more information click here.

Gallery’s ‘Latin American Invitational’ Heralded in New ‘Art Premium’ Magazine

Latin American InvitationalThe gallery’s summer 2005 exhibition, “Latin American Invitational,” was featured in an illustrated article in “ArtPremium,” the slick new arts review based in Puerto Rico. The show combined works by masters such as Benjamin Cañas, Leonora Carrington, Diego Rivera, Gunther Gerzso, Pablo O’Higgins, David Alfaro Siqueiros, Rufino Tamayo, Francisco Toledo, and Francisco Zuñiga with mid-career artists Alfredo Arcia, Aurora Cañero, Michelle Concepción, Roberto Fabelo, Alexis Fernandez, Cesar Menendez, Arturo Rodriguez, and Marco Tulio.

See artwork and get information about it here